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Durante las actividades deportivas suelen surgir diversas situaciones que pueden exponer a los deportistas a sufrir lesiones. Si no se realiza un calentamiento físico adecuado, un esfuerzo fuera de lo común o una mala técnica pueden provocar graves lesiones como esguinces, distención de ligamentos que se desgarran y hasta se rompen, desgarros musculares, de gemelos y rupturas en tendones de Aquiles.

La falta de preparación previa de las rutinas es una de las principales causas por las cuales los deportistas sufren principalmente esguinces, no obstante, cualquier persona puede sufrirlos.

Los esguinces suelen producirse por malos movimientos en las articulaciones y ocurren muy comúnmente durante el entrenamiento. Además, también pueden surgir por alguna caída o un golpe; usualmente ocurren en los tobillos, rodillas, muñecas y dedos.

Identificar un esguince es muy sencillo, aquí mencionamos algunos síntomas:

  • Dolor
  • Inflamación
  • Hematomas que se pueden observar en el área que ha sido afectada.
  • Rigidez articular, es decir, la articulación tiene movimiento limitado.
  • Calor en la zona que ha sufrido la lesión.

La intensidad de estos síntomas dependerá del grado de la lesión, puede ir de moderada a grave.

  1. Los esguinces de primer grado ocurren por el estiramiento de ligamentos, pero las articulaciones no son muy afectadas.
  2. En los esguinces de segundo grado ya existe un desgarre, ya que el dolor es intenso y las articulaciones sufren de movimiento limitado.
  3. Los esguinces de tercer grado, usualmente requieren cirugía, ya que puede existir una ruptura de ligamento.

Para evitar más complicaciones es importante conocer el tipo de esguince que el deportista o paciente sufre y darle seguimiento. En caso de lesiones mayores te aconsejamos acudir a un médico especialista para que brinde la atención adecuada.

Esperamos que esta información haya sido de tu agrado.

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