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¿Para qué sirve la terapia con frío?

Sabemos que es muy popular aplicar frío o alguna «bolsa con hielo” cuando tenemos algún tipo de dolor muscular, pero no sabemos realmente para qué sirve.

Al aplicar frío a nuestro cuerpo con un fin terapéutico se le denomina “crioterapia” y esta consiste en bajar la temperatura del cuerpo hasta que los cambios fisiológicos se produzcan en nuestro organismo causando los efectos hemodinámicos, neuromusculares, antiinflamatorios y analgésicos.

¿Cuándo aplicar terapia con frío?

La terapia con frío es usada principalmente en lesiones traumáticas, agudas o patológicas, que provocan inflamación y dolor; gracias a sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias, disminuye la inflamación y evita la formación de edemas en esguinces, tendinitis (fase aguda) o traumatismos.

¿Cuándo no usar terapia con frío?

  • Es importante no utilizar frío después de haber realizado actividades físicas.
  • No aplicarlo cuando el área lastimada esta adormecida o cuando hay un nervio expuesto (como el nervio cubital o “hueso de la risa”).
  • Evitar esta terapia si el paciente tiene alguna enfermedad vascular como la mala circulación, lesiones sanguíneas, coágulos de sangre, etc.
  • No utilizar la terapia cuando hay una herida abierta o que no haya cicatrizado.

Recomendaciones

Se recomienda usar compresas de gel 3 veces al día durante 15 minutos o bien, optar por una terapia alternativa como los productos de “True Ice”.

La terapia True Ice es mayormente conocida por su comodidad, ya que su manera de aplicar el frío en la zona afectada es con un ajuste anatómico preciso que brinda una compresión y curación adicional; además ayuda al retorno venoso para la pronta recuperación muscular.

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