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Este síndrome es caracterizado por el aumento de la curvatura dorsal y el estrechamiento de algunos músculos de la espalda, lo que provoca que los hombros estén caídos ligeramente.

Según expertos este problema es consecuencia directa de sedentarismo y el uso excesivo de aparatos electrónicos, los cuales te obligan a adoptar una mala postura e inadecuada para la salud.

La espalda está ligada a la postura corporal y si la posición del dorso esta incorrecta puede llegar a causar dolor de espalda, problema que afecta a la gran mayoría de personas y una de las principales molestias que causa el síndrome de los hombros caídos.

Más allá de tener una mala postura que pueda perjudicar principalmente a la espalda u otras zonas como el estómago, brazos y cuello, es importante saber que este síndrome puede ser resultado de algún complejo psicológico como la baja autoestima o motivos de depresión, problema que también debe ser tratado.

Cómo corregir el síndrome de los hombros caídos

Primero que nada es importante procurar tener una postura erguida tanto en reposo como en movimiento y para prevenir malos hábitos es ideal:

  • No permanecer sentado muchas horas frente al ordenador.
  • No utilizar el teléfono móvil con la cabeza baja.
  • No conducir muchas horas con una mala postura.
  • Dormir acurrucado.
  • Entrenamiento físico excesivo, con pesas, ciclismo.
  • Ocultar el crecimiento de los senos en las adolescentes.
  • En los niños, llevar mochilas muy pesadas.

Existen numerosos ejercicios que pueden ayudar a corregir poco a poco los malos hábitos de la mala postura, pero para esto es necesario tomar en cuenta todos los puntos anteriores y acudir a un fisioterapeuta en caso de ser un caso excesivo.

Es importante ser conscientes de que este síndrome puede provocar otros problemas físicos y además no descartar el hecho que también pueda ser algún complejo psicológico.

Nunca es tarde para mejorar la postura

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