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La ciática usualmente se genera cuando existe una lesión  o compresión sobre el nervio ciático, ocasionado comúnmente por la hernia del disco en la columna vertebral o por algún crecimiento óseo excesivo en las vértebras. Hay que tomar en cuenta que no se trata de una enfermedad, sino que  es un síntoma causado por alguna patología o lesión.

Esta molestia produce una serie de síntomas que pueden llegar a dificultar mucho la calidad de vida de las personas. Los principales signos son:

  1. Dolor: el dolor puede variar, desde un grado leve, que apenas ocasiona molestias hasta un grado de dolor intenso, el cual dificulta mucho la capacidad de movimiento.
  2. Hormigueo: la sensación de hormigueo en las piernas, pantorrillas y pies es muy común ya que el nervio ciático proporciona sensibilidad en dichas zonas.
  3. Entumecimiento: las zonas en las que se produce el dolor y hormigueo puede llegar a notarse entumecidas, especialmente en las plantas de los pies y pantorrillas.
  4. Debilidad: síntoma muy común en algunas áreas de la espalda y en algunas ocasiones puede llegar a sentirse ardor.

Factores de riesgo

Existen varios factores de riesgo que desencadenan la ciática, y algunos de ellos son:

  • La edad: los cambios de columna vertebral relacionados con ella, como las hernias de disco y los espolones óseos.
  • La obesidad: al momento de aumentar la sobrecarga en la columna, el exceso de peso corporal puede contribuir a cambios espinales y generar la molestia.
  • La diabetes: enfermedad que afecta la forma en que el cuerpo utiliza el azúcar en la sangre, aumenta el riesgo de lesiones a los nervios.
  • Profesión: una persona que permanece sentado durante mucho tiempo o tiene un estilo de vida sedentaria, podría llegar a ser más propensa a padecer ciática que las personas activas.

Prevención

No siempre se puede prevenir la ciática, ya que es un síntoma derivado de otras patologías, pero lo que sí es recomendable hacer en estos casos, es realizar ejercicios de forma habitual para fortalecer los músculos y huesos.

Mantener una postura adecuada al sentarse, de preferencia, elegir asientos con un buen soporte lumbar, apoyabrazos y base firme. Adoptar una postura correcta puede reducir las posibilidades de sufrir lesiones que afecte el nervio ciático y que vuelva aparecer el dolor.

En caso de experimentar dolor agudo o intenso que es capaz de despertar al paciente dormido, presentar fiebre acompañado de dolor de espalda, ardor al miccionar y presencia de sangre en la orina acudir de inmediato al médico.

Esperamos que te haya resultado interesante.

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